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viernes, 27 de marzo de 2015

Tipos de estructuras familiares



Tipos de estructuras familiares

Tras analizar los cambios sociológicos y conceptuales en torno a la familia actual procederemos a dar nombre y entidad a estos diversos tipos de familia, acercándonos para ello a sus características básicas.

¿Con qué objetivo? Permitir a madres, padres y educadores comprender mejor la realidad de sus hijos y alumnos y establecer con medidas sencillas, modos de actuación o tratamientos más acordes con sus necesidades.

Varios aspectos claves son necesarios para comprender la riqueza y complejidad de esta diversidad familiar: a) Toda esta diversidad de familias tiene poco que ver con las características que durante mucho tiempo han definido a la familia tradicional, b) Una misma familia puede presentar características de más de un tipo, pues no son estructuras cerradas, ni excluyentes (por ejemplo una familia monoparental puede serlo por adopción, por inseminación, por divorcio, etc.), c) A lo largo del ciclo vital las personas atravesamos por distintos tipos de familia, d) La diversidad familiar ha existido siempre, siendo más notoria en ciertos periodos como en los de guerra o en torno a profesiones como marinero, pastor, etc. Que pasaban grandes periodos fuera del hogar, sin contacto alguno con su familia. Dada la ausencia del padre en estos periodos y en estas profesiones, han sido más habituales las familias monoparentales, habitualmente bajo la responsabilidad de la madre. Los hombres que luchaban en la guerra dejaban tras de sí una familia con esposa e hijos, que la mujer debía mantener y educar durante largos periodos de tiempo, muchas veces en solitario. Además la alta mortalidad de la población en general y la de los combatientes en particular, hacía que aumentaran las personas viudas, las segundas nupcias y con ellas las familias reconstituidas, e) Las familias de inmigrantes constituyen una significativa fuente de diversidad de configuraciones familiares, dados sus rasgos culturales y sociales diferenciales y el choque que muchas veces suponen en la cultura de acogida.

Atendiendo a estas premisas, presentamos una posible clasificación de los principales tipos de familia, que reflejamos en el trabajo de investigación titulado Modelos de familia y educación (2008) y en el que se describe con más detalle sus rasgos básicos. La clasificación por la que hemos optado está abierta, pues la realidad familiar es diversa y dinámica: 

1) Familias extensas o complejas
2) Familia conyugal o nuclear funcional
3) Familias monoparentales
4) Parejas cohabitantes o uniones de hecho
5) Parejas sin hijos
6) Hogares unipersonales o singles
7) Familias reconstituidas o mixtas
8) Familias adoptivas
9) Familias de acogida o familias “canguro”
10) Familias homoparentales, constituidas por personas del mismo sexo
11) Familias cuyos hijos nacen por técnicas de reproducción asistida
12) Familias por subrogación
13) Diversidad familiar que caracteriza a la población inmigrante. 

Esta diversidad nos lleva a afirmar que existen tantos tipos de familia como identidades culturales, tal y como queda patente en la obra de Rodríguez (2008).




Fuente: “Escuela inclusiva y diversidad de modelos familiares”. Lucía Aguado Iribarren. Revista Iberoamericana de Educación.

De la familia modelo a los modelos de familia



De la familia modelo a los modelos de familia

Hasta hace treinta años, era relativamente sencillo describir el panorama familiar de los niños y niñas que acudían a la escuela infantil, puesto que la gran mayoría de ellos convivían con su madre y su padre biológicos, que estaban casados y entre los que había con frecuencia un reparto claro de roles: las madres se ocupaban de las labores domésticas y de cuidado, mientras los padres desarrollaban tareas destinadas a garantizar el sustento de la familia, al tiempo que detentaba la autoridad dentro de ella. Ciertamente, había también algunas situaciones que escapaban a este dibujo homogéneo (familias adoptivas, madres solteras o familias de progenitores separados, por ej.), pero con frecuencia estas realidades se ocultaban o invisibilizaban, manteniendo así la apariencia de uniformidad.
Nuestra sociedad ha experimentado en las últimas décadas muchas transformaciones, pero pocas tan llamativas como los que se han producido en el ámbito de la familia, tanto en cuanto al modo en que se constituyen, como a sus componentes, los roles que se desempeñan dentro de ella o la dinámica de relaciones que se dan en su seno. Así, las familias ya no tienen como paso inicial el matrimonio, puesto que se ha producido un incremento claro en el número de parejas que conviven sin haberse casado. También han cambiado los roles que se desempeñan dentro de la familia, habiendo ganado en igualitarismo en varios sentidos: la autoridad está compartida entre las distintas figuras adultas de la familia, al tiempo que los roles que desempeñamos hombres y mujeres son cada vez más parecidos que distintos.

La escuela infantil tiene relación con toda esta diversidad de modelos familiares, a través de los niños y niñas que crecen en ellos. Puede que haya familias que nunca acudan a los servicios sociales, a los de justicia o incluso muy esporádicamente a los de salud pero, en sociedades como la nuestra, todas las familias en las que hay menores de edad tienen relación con la escuela. Ello nos lleva a plantearnos qué está haciendo la escuela en la actualidad y, sobre todo, qué debe hacer ante esta diversidad que puebla sus aulas. Las siguientes páginas estarán dedicadas a ello: en primer lugar, efectuaremos un análisis de la situación actual de la escuela ante la diversidad familiar, para continuar después haciendo propuestas de modificación y concluir con un listado de recursos educativos a utilizar en las aulas de infantil para el abordaje de la diversidad familiar.




Fuente: “Educación infantil y diversidad familiar”. Francisca López, Marta Díez, Beatriz Morgado, Mª Mar González. Universidad de Sevilla. Revista de Educación, 10 (2008).  Universidad de Huelva.

lunes, 2 de marzo de 2015

Las Construcciones Familiares en Nuestros Tiempos


Cuando revisé la siguiente nota de MSV, me hizo reflexionar sobre los mensajes que dan los líderes espirituales a la gente, sobre ciertos tópicos de preocupación actual. Como lo son, las nuevas construcciones familiares. 

La Iglesia se preocupa de las familias monoparentales, mientras que lo importante sería darles buenos consejos a las familias, de generarles reflexiones, apertura y valores sobre la familia, la educación, el respeto y la armonía, solo por mencionar algunas. 





La acostumbrada y conocida construcción familiar, también tiene muchas fallas que se notan al ver el comportamiento de los niños/as de ahora. La niñez se está viendo afectada por falta de valores bien fundamentados hacia ellos, pues no se les está enseñando el respeto hacia cualquier tipo de vida, que existen tanto derechos como obligaciones, tiempo y espacio de calidad para la convivencia, la expresión libre de pensamientos y sentimientos, encaminarlos a la reflexión de sus actos, disfrutar las cosas simples de la vida, mostrarles la capacidad creativa que tienen, entre otras tantas cosas. 

Se piensa que “lo correcto” viene de tener un papá, una mamá, hermano y hermana (por suponer un ejemplo), pero no se trata de ello. En general, las personas adultas no están atendiendo lo principal para conducir a sus familias, y esto es tan simple como atender su propio ser. De nada sirve construir “la familia acostumbrada” si alguno de los padres sufre de depresión, alcoholismo, frustración laboral, falta de espiritualidad, existe violencia, no se tiene criterio propio, etc. Y en esto, puede recaerse a una apariencia que estar en una “familia acostumbrada” es la mejor opción para educar a los sus hijos/as. 

¿Qué pasa con las nuevas construcciones familiares? Hoy día, las relaciones humanas han cambiado en extremo, por lo que se ha diversificado la forma de ver la familia y, por tanto, también ha cambiado la forma de trabajar con uno mismo, pues el movimiento de la sociedad, nos ha orillado a cambiar la perspectiva de muchas cosas, son muchas circunstancias que hoy debemos afrontar cotidianamente.

No es nuevo, que madres solteras tengan parejas que “adoptan” a estos niños/as que no son de su sangre. A la vez, crean una familia donde existen medios hermanos.  Y hoy, también se presentan casos en donde existen padres solteros, donde las madres ya no desean hacerse responsables de esos niños/as que traen al mundo (como fueron y siguen siendo criticados aquellos “hombres” que abandonaron a esas mujeres). Esta es una nueva construcción familiar, de la que casi no se habla, pero que ha existido desde siempre. ¿Qué pasa en estos casos? Sea madre o padre quien decide abandonar a un hijo/a, es cuestión del interior de esa persona llegar a esa decisión. Así como esas personas que llegan con parejas con hijos no sanguíneos y aceptan esas circunstancias porque le dan importancia a la persona y a sus hijos/as. ¿Cómo crecen estos niños/as, se les dan las herramientas para comprender esta forma familiar?

Tener padre y madre, no siempre garantiza una familia estable y armónica. Cantidad de madres solteras, han hecho cosas increíbles por sus hijos/as para sacarlos adelante, haciendo sacrificios enormes (así como tampoco dudo, que haya sido al contrario). 

Y, ¿qué pasa con la adopción? Aquellos padres (mujer y hombre) que no pueden procrear naturalmente y deciden adoptar, están dándole un lugar a un niño/a. Este tipo de personas, deben estar conscientes de la paternidad/maternidad desde otro punto de vista, viven la familia desde otra perspectiva, crean un vínculo afectuoso desde lo que ellos desean y creen mejor para esos niños/as que están adoptando. 
 

Y lo anterior, lleva a las parejas homosexuales que desean tener hijos. Sea el motivo que los lleve a que alguno haga uso de su biología para procrear, o sea el motivo que los conduzca a adoptar, creo que deben ser también personas conscientes de darles lo mejor a estos niños/as que estarán siendo parte de una familia monoparental. Este tipo de personas, también están construyendo desde la apertura de sus vivencias, saben que formarán un vínculo afectuoso diferente, que educar a estos niños/as también es una tarea difícil como el simple hecho de formar una familia. 


Muy en general, las personas que deciden formar una familia, deben ir más allá de la procreación, de sentir que traen al mundo un pedazo de ellos mismos. No importa si las parejas son monoparentales o las acostumbradas, es una cuestión de la persona en sí, de cada individuo en esta sociedad, de cómo cada uno de nosotros nos hacemos cargo de nuestro ser en este mundo. Tener un hijo/a, es estar consciente que ya no se trata de uno mismo, se trata de esa personita que se estrena en el mundo. Y si uno, no sabe hacerse cargo de su ser, ¿qué le puede ofrecer a esa nueva personita, si el ejemplo es su más grande enseñanza? No vale la pena esforzarse en mantener a una familia bajo el yugo de la violencia, pues acarreará sufrimiento a cada integrante, por lo que es mejor que esa pareja se disuelva y se construya desde otro ángulo. Es mejor ser madre/padre soltera/o cuando la pareja no desea estar ahí. No se trata que si las parejas monoparentales “traerán pánico escénico a la sociedad”, es que esa pareja sepa cómo hacer una familia desde sus personas. No se puede afirmar que las parejas heterosexuales traigan en sus genes los valores de la familia, que por ello se piense que una pareja monoparental no puede crear una familia. Es simplemente, la cuestión de cada persona, de cómo se ve la vida (la filosofía de cada uno), de cómo se desea educar a esos niños/as (valores como responsabilidad, respeto, lealtad, armonía), de cómo mostrarles la cultura, la espiritualidad, las artes, etc. 


Hay muchas personas que tienen hijos/as pensando en la preservación de la especie o porque es una condicionante social, pero va más allá. Surge del interior de cada ser, creerse capaz y serlo de estar a cargo de una personita, no importando si salió de sus entrañas o se ha adoptado, si se trata de madre/padre soltera/o, si se es heterosexual u homosexual. Los padres de hoy día, ¿se preguntan qué es ser madre, padre? ¿Se preguntan de qué trata la maternidad o paternidad, de qué trata ser una pareja equitativa en estos tiempos? 


Las relaciones humanas cambiaron, y desde mi punto de vista, estamos carentes de reflexión. Términos como “machismo o feminismo, mandilón o dejada”, “equidad o igualdad”, son términos culturales que existen por la estructura de la sociedad.  En muchas culturas, varía la estructura familiar, así que tenemos diferencias palpables de cómo se desea educar a los hijos y, a la vez, implementar un sistema que funcione para la familia que se construye. Cada uno de nosotros debería plantearse en primera instancia, qué es lo que deseamos para nuestras vidas; después plantearse qué se busca en una pareja y cómo construir una familia.

 
  Si los líderes espirituales, van a hablar sobre la familia, entonces, deberían enfocarse en la carencia que se presenta en el ser humano, en lo que le falta a la humanidad. No solo hablar de aquello que les hace ruido en sus cabezas y no vislumbrar el panorama general de la existencia en estos tiempos.